F. Aguirre Camacho, F. Treviño Montemayor, CA. Hoyos Castellanos, M. E. García Avillanes
Memoria Investigaciones en Ingeniería, núm. 26 (2024). pp. 125-142
https://doi.org/10.36561/ING.26.8
ISSN 2301-1092 • ISSN (en línea) 2301-1106 – Universidad de Montevideo, Uruguay 128
del envejecimiento del edificio. En adición, se buscaron evidencias de fallas y peligros geotécnicos, como
agrietamiento del suelo, asentamientos o indicios de movimiento de laderas, como lo sugieren las normas técnicas de
INIFED. [1]
Se identificó el edificio, y se inició con un recorrido alrededor de la estructura con el fin de identificar daños previos a
simple vista, como muros con posibles inclinaciones o peligro de desprendimiento, examinando si existen
discontinuidades verticales, signos de daño en muros de fachada, fisuras y grietas, deflexiones, asentamientos o
emergencias en la cimentación.
En la inspección dentro del edificio se buscaban las zonas visibles del sistema estructural, en especial daños a columnas,
trabes, muros y losas. Se buscaron evidencias de columnas deformadas, desplomadas o con signos de daño, incluyendo
la verificación de signos de daño en marcos, como pandeo local, general o fallas de conexiones en la unión viga
columna.
2.2 Deformación en losas de concreto. - Las deformaciones que se producen dentro de una losa de concreto están
determinadas por las condiciones de apoyo y por la posición relativa entre el plano medio y la dirección de las cargas.
[3], junto con las cuantías y posición del acero de refuerzo y la calidad del concreto, aunado al historial de cargas
permanentes.
Para determinar las deformaciones de las losas de concreto se identificaron los puntos de apoyo de las losas y su plano
de deformación. En este caso los tramos de losa estudiados eran losas rectangulares con un volado de 3.06 metros.
Por medio de una estación total marca Leica TS02 se registraron los niveles de las losas en sus apoyos y su parte central
(Fig. III), para detectar su deflexión por diferencia de niveles.
Figura III. Niveles de losa.
De acuerdo con la ACI 318S-05 referente a los Requisitos de Reglamento para Concreto Estructural se calcula la
deflexión permisible, tomando en cuenta los criterios de la tabla de deflexión máxima admisible calculada. Utilizando
la fórmula: 𝑙
240
La cual refiere a un sistema de entrepiso o cubierta que soporte o esté ligado a elementos no estructurales no
susceptibles de sufrir daños debido a deflexiones grandes, donde comprende la parte de la deflexión total que ocurre
después de la unión de los elementos no estructurales (la suma de la deflexión a largo plazo debida a todas las cargas
permanentes, y la deflexión inmediata debida a cualquier carga viva adicional).
Las losas presentan 306 centímetros de claro por lo que la deflexión máxima admisible presentada es:
𝑙
240 =306
240 = 1.275𝑐𝑚
2.3 Asentamientos. - Para obtener un diagnóstico de asentamientos del edificio, se realizó un levantamiento
topográfico donde se recabaron los niveles de diversos puntos representativos con el fin de buscar las diferencias entre
ejes, los que se supone deberían encontrarse en la misma cota.
Se tomó a las columnas como punto referente para la toma de 3 diferentes niveles sobre estas, el primero a nivel de
banqueta, el segundo en la axila que se genera en el entrepiso por el encuentro trabe columna y finalmente el tercero
en la axila generada por trabe columna de la azotea (Fig. III). Este proceso se repitió en cada uno de los ejes de las
columnas tanto en la parte frontal y posterior del edificio.
Al finalizar con la captura de datos se realizó un registro de diferencias de nivel entre los 3 diferentes grupos de cotas
horizontales. Tomando en cuenta las normas técnicas complementarias sobre criterios y acciones para el diseño
estructural de las edificaciones de la Ciudad de México se observó que los hundimientos diferenciales no excedieran
los 2 cm.